En ocasiones, los padres dicen que no a los hijos cuando piden una chuchería o un juguete, sin embargo, acaban cediendo ante las súplicas o berrinches de los pequeños. Es importante tener en cuenta que negarles algo no les perjudica ni les hace infelices, sino que les ayuda a desarrollar su carácter.

Los padres que piensan que lo mejor es dar a sus hijos todo lo que quieren no están en lo cierto, ya que a medida que los niños van creciendo se enfrentarán a situaciones en las que no pueden tener o hacer lo que desean y tendrán que resignarse a ello.

A continuación, recogemos algunos consejos sobre cómo utilizar el NO:

1. Es necesario que los niños sepan que no pueden tener todo lo que quieren y que las cosas no se consiguen mediante pataletas. De este modo, no se sentirán frustrados cuando sean más grandes y no puedan obtener algo.

2. Es importante que los niños entiendan que las cosas tienen un precio y que si quieren obtener determinados favores o regalos que no son necesarios deben mostrar determinadas actitudes o comportamientos y obtener un buen desempeño en diferentes ambientes, como el escolar o el familiar.

3. Si un niño no quiere cumplir con sus responsabilidades y quiere que sean los padres quienes se encarguen de ellas, los padres deben negarse. Con ello conseguiremos que los niños sean útiles, capaces de valerse por sí mismos y que construyan una autoestima apropiada.

4. Decir no a los hijos es adecuado porque les ayuda a adquirir determinación y seguridad. Cuando alguien les pida algo con lo que no estén de acuerdo, tendrán la asertividad suficiente para negarse. Recordemos que los adultos somos los modelos que imitan los más pequeños.

5. Es necesario que los niños adquieran disciplina y responsabilidad. Si nos piden permiso para realizar alguna actividad sin haber realizado previamente sus obligaciones, es importante que seamos determinantes al decirles que no. Esto ayudará a que se conviertan en personas responsables y que desarrollen su potencial.

6. Un aspecto fundamental al decir que no es el hecho de explicar a los pequeños los motivos de ello. No es necesario que ellos se muestren de acuerdo con nuestros motivos, sino que sientan que la negación está fundamentada en unos argumentos.

7. Es apropiado decir no a los niños cuando lo que hacen está lastimando a otra persona. Esto les ayudará a saber que lo que pretenden no es correcto y aprenderán a relacionarse de forma adecuada.

8. El hecho de decir no ayuda a los padres a establecer límites. De este modo, los niños aprenderán qué cosas pueden hacer y cuáles no.

9. Es correcto decir no a los niños cuando se les explica que algo es incorrecto o cuando se le ha explicado con anterioridad pero ha vuelto a cometer el mismo error.

10. Evidentemente, es necesario decir no a los hijos cuando éstos quieren realizar alguna actividad que va contra seguridad, cuando se muestran caprichosos y lo quieren todo o cuando su conducta lastima a otras personas.